¿Podemos llegar a curar una infección protésica? La respuesta es sí.
Las infecciones protésicas, son complicaciones graves, pero de todas las complicaciones, probablemente sean las que tienen una tasa de curación más elevada. El tratamiento sin embargo, es largo y costoso, dado que con bastante probabilidad, va a requerir de una cirugía y de un tratamiento antibiótico prolongado en el tiempo.
Básicamente existen dos tipos de infecciones, las que denominamos infecciones agudas, aquéllas que aparecen durante los primeros tres meses después de la implantación de una prótesis y, las infecciones que denominamos crónicas, aquellas infecciones que aparecen a partir de los tres meses, incluso hasta al cabo de dos años de la implantación protésica.
En las infecciones agudas, habitualmente el tratamiento consiste en una cirugía, donde se abre la articulación y se lleva a cabo una limpieza exhaustiva, seguida de un tratamiento antibiótico adecuado, para combatir el germen responsable de la infección.
En las infecciones crónicas, el tratamiento consiste en una cirugía donde se procede a la extracción de la prótesis, dado que sino la extraemos no lograremos combatir la infección. En dicha cirugía se deja un espacio articular con un espaciador de cemento y antibióticos que nos permite mantener el espacio articular y evitar se colapse, Posteriormente recetaremos un tratamiento antibiótico, de una duración aproximada de unas seis semanas. A medida que la evolución del la articulación , así como la de los parámetros de las analíticas del paciente nos muestren que la infección ha remitido, deberemos llevar a cabo una nueva cirugía para colocar una prótesis definitiva.
Con estos tratamientos se alcanzan curaciones por infección por encima del 95%.
Dr. Lluís Puig Verdié
Cirugía Ortopédica y Traumatología
Nº Colegiado: 28473